Notas de Prensa

07/04/2015

Costa Rica: un país en vías de conexión

Danilo Esquivel, Gerente General de D-Link para Centroamérica


Iniciativas del gobierno y del sector privado se han unido para poder crear un estado que involucra las telecomunicaciones y la tecnología como un eje esencial del desarrollo de proyectos, esto ha impulsado el crecimiento de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) y convertido a Costa Rica en un país altamente calificado en estos temas, sin embargo apenas estamos en desarrollo a un nivel de principiantes y del segmento de hogar.

Para finales del año anterior, la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) otorgó a Costa Rica el puesto 55 del ranking mundial de acuerdo con su desarrollo tecnológico y de la comunicación, esto le otorgó también el segundo lugar si se comparada al resto de países en América Latina, únicamente superado por Uruguay.

Lo interesante detrás de esto es que el desarrollo de las tecnologías no se ha reflejado en una mejora sustantiva de las conexiones a nivel doméstico sino que la tecnología se ha reservado en campos inaccesibles para la mayoría de la población. A pesar de que la conexión celular prepago impulsó el uso de internet en las zonas provinciales, pero los sistemas y equipos que siguen encontrándose en las casas no aprovechan las ventajas de la conectividad que se están utilizando a nivel mundial.

El uso de las cámaras de videovigilancia a nivel municipal se ha incrementado y se está comenzando a contar con muchas oportunidades de los servicios en la nube y conexiones inalámbricas, por ejemplo las conexiones de alta velocidad que están cada vez más disponibles, en especial desde el lanzamiento del LTE (Long Term Evolution, un estándar para comunicación wireless de alta velocidad en dispositivos móviles), al final de 2013.

Sin embargo, el obstáculo quizá radica más en el desconocimiento tecnológico de los consumidores. Muchas veces, acreditan que un equipo como un router ofrece tantas funcionalidades y beneficios para la vida digital de las personas, más consideran que pueden costar mucho debido a sus  diversas funciones técnicas. Lo mismo sucede con las cámaras, donde estos consumidores pueden acreditar ser optima cualquier cámara para una pequeña o mediana empresa, sin considerar las facilidades de controle que las cámaras cloud pueden ofrecer. 

Estamos en una época en donde las personas adquieren servicios en nube (aún sin saberlo, como Netflix o Spotify), y culpan a empresas telefónicas por un mal desempeño sin conocer que quizá el dispositivo que utilizan para conectarse no está a la altura del servicio inicial, o quizá el contrato no es el adecuado para sus necesidades y cantidad de dispositivos.

Si bien, el país desarrolla tecnología y telecomunicaciones, falta acompañar esta adopción tecnológica con programas educativos sobre estas nuevas herramientas para la calidad de vida y la productividad de un país. Las futuras generaciones “tienen el chip incorporado”, son nativos digitales siendo esto una suposición incorrecta porque aún así tanto jóvenes como adultos carecen del conocimiento para seleccionar los mejores gadgets y soluciones para optimizar su vida digital.

Costa Rica está bien encaminada en desarrollo tecnológico y es un ejemplo para otros países de la región latina, sin embargo aún le falta para considerarse un verdadero país conectado.